Me pareció oír una linda cigarra

Yo no sé si Samaniego pasó por Creta alguna vez, pero no me sorprendería que así fuera. Como autor de la fábula de la hormiga y la cigarra, sus razones tendría para utilizar a la segunda como ejemplo de criatura ociosa y, sobre todo, escandalosa. Pulsad, pulsad en el previo enlace. No son córvidos, no son chiquillos bromistas en manifestación. Son cigarras, cantando desde el primer punto del alba (sobre las 5am) hasta el último rayo de la tarde. Infestan árboles y arbustos de toda Creta, y hasta que el cerebro no crea un filtro específico, son la alegría del recién llegado.

Aquí tenéis una foto tomada por Saúl de tan extrovertido insecto:

Cigarra

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