Durante la excursión a Santorini me topé con dos tocayos de otras tantas vocaciones frustradas: marino y ricachón.
ROQUE
Dichoso aquél que tiene
la casa a flote,
a quien el mar le mece
su camarote
y, oliendo a brea,
al arrullo del agua se balancea.
TIA ESPE dijo:
Julio 9, 2007 a 3:47 pm
No sé cuando habrás estado en Santorini, pero Paco y Luisa, la hermana del tio Tomás, con las niñas, estuvieron un día de la última semana de junio, así que fíjate que sorpresa hubiera sido encontrarte con ellos allí.
Pronto nos vemos. Un abrazo
Jano dijo:
Julio 11, 2007 a 9:10 pm
Pues creo que estuve la semana siguiente… y solo dos días… pero sí que habría sido un sorpresón!